Acantilados marinos

Acantilado marino de la Comarca del Txingudi (VV. AA.: Txingudi.- Gazteiz, 1998, Gobierno Vasco: 107).

 

Entre los acantilados costeros de la zona, los más significativos son los de Higuer o Santa Ana. Por lo general, todo acantilado costero tiene dos partes claramente diferenciadas: la base y las paredes. En la base, el impacto continuo del oleaje ha erosionado las paredes rocosas que van cayendo y retrocediendo. Por ello, en la base suelen formarse plataformas relativamente llanas que se conocen como rasas mareales o plataformas de abrasión. Se trata de delgados estratos erosionados que forman lo que se denomina ‘flysch’, que pueden apreciase perfectamente en Santa Ana.

Por encima de esas plataformas de abrasión está el acantilado propiamente dicho. Las paredes de los cantiles rocosos se caracterizan tanto por su verticalidad como por el hecho de que también se ven afectados por agentes abrasivos. En cuanto a su vegetación, la dureza de las condiciones ambientales que caracteriza a los acantilados ha dificultado la adaptación de muchas especies.

Las que sí lo han hecho no están distribuidas de forma homogénea, sino que se organizan en lo que podríamos denominar como tres bandas:

-En la primera, la zona más baja del acantilado, las dificultades son máximas (verticalidad, escasez de suelo, elevada salinidad) por lo que la cubierta vegetal es escasa. Pueden encontrarse: líquenes (Caloplaca marina y Xanthoria parietina), hinojo marino (Crithmum maritimum), plántago (Plantago maritima) y helecho (Asplenium marinum).

-En la segunda banda la cobertura vegetal es continua, prevaleciendo la especie herbácea (Festuca rubra subsp. pruionosa). También es posible localizar otras como la zanahoria costera (Daucus carota, la subespecie gummifer), la siempreviva (Helichrysum stoechas), o la Armeria euskariensis.

-La tercera está en la zona alta del acantilado, menos influenciada por factores marinos pero más azotados por el viento. Aquí se desarrollan brezos (bruco, ollagina…); zarzas (rosa silvestre o rubia silvestre); arbustos (tojo, arraclán), etc.

 

Bibliografía disponible en la Biblioteca Municipal de Irun:

-Estonba Mintxero, Mikel: Txingudi, ecosistemas de lujo.- Irun, 1997, LUKT, n. 15: 153,154

-Geomorfología y Edafología de Gipuzkoa.- Donostia, 1991, Diputación Foral de Gipuzkoa: 67, 68 -Portu, Florentino: Hondarribia: Notas históricas y curiosidades.- Donostia, 1989: 255

-Txingudi, Bidasoa. Itinerarios naturalísticos.- Irun, 1992: Itin. n. 4

-VV. AA.: Txingudi.- Gasteiz, Gobierno Vasco, 1998: 42, 66, 74, 100, 104, 106, 122, 152, 172, 174, 176, 178, 182, 184, 186, 188, 190, 198, 202, 206, 210, 212, 220, 226, 264, 266 (acantilados); 106, 150, 174, 190 (cubetas de la rasa mareal)

-VV. AA. Puntos de interés geológico de Gipuzkoa.- San Sebastián, 1991, Diputación Foral de Gipuzkoa: 41, 42

 

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