Entregas reales

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A lo largo de la historia el río Bidasoa y la Isla de los Faisanes han sido lugar de celebración de diferentes entregas reales entre España y Francia.

ENTREGA DE ISABEL DE VALOIS (1559): la futura esposa de Felipe II, hija de Enrique II de Francia y de Catalina de Médicis, cruza el Bidasoa a la edad de trece años. La entrega se hizo a través de un puente hecho con barcas.

ENTREGA DE ISABEL DE FRANCIA Y ANA DE AUSTRIA (1615): se realizó un ‘intercambio’. Pasó a España Isabel de Francia, hija de Enrique IV, para casarse con el Príncipe de Asturias, Felipe, a la sazón Felipe IV; mientras, a Francia cruzó Ana de Austria, hija de Felipe III, para desposarse con Luis XIII. La entrega se hizo a través de un puente hecho con barcas, como en el caso anterior; en adelante, sin embargo, las entregas tuvieron lugar en la Isla de los Faisanes.

ENTREGA DE MARÍA TERESA DE AUSTRIA Y BORBÓN (1659): Junto con la Paz de los Pirineos de 7 de noviembre de 1659, se acordaron las bodas reales que sellarían la paz. El 7 de junio de 1660 se llevó a cabo la entrega de la infanta María Teresa, hija de Felipe IV, al rey francés Luis XIV. 

Luis de Uranzu (2003:307-308) detalla que “Luis XIV, faltando al protocolo y sin esperar a las ceremonias de presentación y ratificación del matrimonio que habían de efectuarse poco después, llegó a la isla de incógnito, acompañado de algunos jóvenes de su corte, y quiso conocer, sin ser visto, a su esposa. Pudo examinarla por una puerta entreabierta. Vuelto otra vez a la orilla de Behobie, Luis XIV dijo al mariscal Turenne, que era uno de los que le acompañaban, que en un principio le había extrañado la fealdad del peinado y del vestido de su esposa, pero que habiéndola examinado más detenidamente, la había encontrado bella y que comprendía que le sería fácil amarla. En el viaje de regreso de la isla de los Faisanes a Fuenterrabía, el joven rey acompañó desde la ribera francesa a la góndola que conducía a María Teresa”.

La presentación oficial de los esposos tuvo lugar el domingo 6 de junio. Cuenta Uranzu (2003:309-313) que “con anterioridad a la llegada de los reyes, formaban en la orilla francesa fuerzas con sus vistosos uniformes, entre los que destacaban los célebres mosqueteros, y en la española la caballería, cuyos animales eran tan admirados por los franceses, y fuerzas de infantería con sus uniformes amarillos. Hacia las cuatro de la tarde atracaban en la isla las dos góndolas y poco después llegaba la familia real francesa. Luis XIV y Felipe IV entraron juntos en la sala de la entrevista. María Teresa venía tras de su padre y a Luis le seguían su madre y su hermano. (…) Después de esta reunión íntima que duró hora y media se permitió la entrada en la sala a los personajes que iban a ser testigos del juramento. Una vez leído en francés y en español el contrato matrimonial, los dos reyes arrodillados y ante un crucifijo colocado sobre el Evangelio, juraron la paz. (…) Despidiéronse hasta el día siguiente, que iba a ser el de la entrega de María Teresa. Esta y su padre regresaron a Fuenterrabia y la familia real francesa a San Juan de Luz. (…) A las cuatro de la tarde del 7 de junio llegaban al mismo tiempo a la isla de los Faisanes, Felipe IV con su hija y Ana de Austria con sus dos hijos, el rey y Felipe de Anjou. Después de una entrevista de una hora, en la que el rey de España hacía recomendaciones a su hermana relacionadas con su hija, llegó el momento de la despedida. (…) La ratificación de la boda tuvo lugar dos días después, en la sencilla iglesia vasca de San Juan de Luz”.

ENTREGA DE MARÍA LUISA DE ORLEANS (1679): realizada el 3 de noviembre de 1679 para que María Luisa de Orleans, hija del Duque de Orleans y sobrina del rey Luis XIV, contrajera matrimonio con Carlos II, rey de España. Tuvo lugar en la Isla de los Faisanes.

Luis de Uranzu (2003: 313-315) relata así el suceso: “La boda por poder se había celebrado el 1 de octubre en Fontaineblau. María Luisa tenía pocas ganas de llegar a su destino. Los informes que recibiera sobre Carlos no eran como para suscitar el amor en una joven romántica. Razones políticas le habían obligado a aceptar este matrimonio contra su voluntad. De Madrid habían mandado 1.200 doblones para organizar la recepción de María Luisa en la isla de los Faisanes. El encargado de la organización, conde Barbo, juzgó insuficiente la cantidad y renunció a ocuparse de este asunto, sustituyéndole el capitán general de Guipúzcoa, don Diego de Portugal.  (…) María Luisa se iba acercando al Bidasoa y los preparativos no avanzaban. Hubo que mandar emisarios para que los franceses fuesen retrasando su llegada. Veintiún días estuvieron esperando en Irún los miembros de la casa real que venían a hacerse cargo de la reina, entre ellos el marqués de Astorga y el duque de Osuna. El aspecto del pueblo de Irún era magnífico con aquellos personajes ricamente ataviados y su abigarrado conjunto de servidores. Por fin el 3 de noviembre, el duque de Harcourt pudo hacer en la isla de los Faisanes, con el ceremonial de costumbre, la entrega de la nueva reina al marqués de Astorga. En una góndola fue María Luisa hasta la iglesia parroquial de Irún, en cuyo muelle desembarcó. En la puerta la esperaban el obispo de Pamplona y el párroco de Irún don Juan de Gainza. María Luisa, luciendo un traje a la moda francesa, recibió el agua bendita ofrecida por el obispo y entró en el templo bajo palio. Avanzó majestuosamente por el pasillo central mientras el coro cantaba el tedéum. Oró ante la virgen del Juncal, tan venerada entonces en toda la región. A la salida, la reina se dirigió en carroza al Palacio de Arbelaiz. Irún celebró el día con grandes fiestas”.

ENTREGA DE MARÍA ANA DE BORBÓN  Y LUISA ISABEL DE ORLEANS: En esta ocasión se trató de un ‘canje’ que tuvo lugar el 9 de enero de 1722. Luisa Isabel de Orleans fue entregada en la Isla de los Faisanes para desposarse con el Príncipe de Asturias, a la postre Luis I. A cambio, los españoles hicieron entrega de la infanta María Ana, hija de Felipe V, para contraer matrimonio con Luis XV (la boda no llegó a concretarse y fue devuelta a España).

Según relato de Luis de Uranzu (2003:318-319) “a pesar de estar reinando en España un Borbón no por eso se habían terminado los conflictos entre Francia y España. Los bidasotarras contemplarían extrañados cómo, después de la conquista por los franceses de la plaza fuerte de Fuenterrabía, que conservaron en su poder durante más de dos años, y a los cuatro meses de haberla éstos evacuado, las coronas de Francia y España sellaron otra vez la amistad mediante uniones entre los borbones de ambas naciones (…). Esta vez las sacrificadas fueron dos princesas. Luisa Isabel de Orleans, hija del regente de Francia, que apenas contaba catorce años de edad cuando fue entregada en la isla de los Faisanes para casarse con el Príncipe de Asturias, de quince años, que más tarde reinó durante unos meses con el nombre de Luis I. La otra niña era la infanta María Ana, hija del rey de España Felipe V, que pasaba a la custodia de Francia como prometida del rey niño Luis XV. Éste no había cumplido los doce años; su pequeña novia tenía cuatro. Irún estaba sufriendo aquellos días una fuerte epidemia de sarampión, y para proteger del contagio a las reales niñas, se evitó su paso por el casco de la población”.

ENTREGA DE MARÍA TERESA ANTONIA (1745): El 13 de enero de 1745, en un pabellón construido en la Isla de los Faisanes, fue entregada María Teresa Antonia, hija de Felipe V, para unirse en matrimonio con el Delfín, hijo de Luis XV.

Así lo cuenta Luis de Uranzu (2003:321): “El 13 de enero de 1745 se efectuó la entrega de la infanta María Teresa Antonia, hija del rey de España Felipe V, en un magnífico pabellón construido en la isala bajo la dírección de Mr. de Longuet y el arquitecto don Ignacio de Gorriarain. La infanta, que iba  a casarse con el Delfín, hijo de Luis XV, llegó a Fuenterrabía el 2 de enero de 1745 (…). En esta entrega real se prescindió de las góndolas y se utilizó el itinerario terrestre para ir de Fuenterrabía al puente que en las inmediaciones de Bordaundi, se tendió sobre el Bidasoa para el acceso a la isla de los Faisanes. Allí la esperaban la nobleza francesa y altas jerarquías militares que se hicieron cargo de la joven infanta para llevarla a Versalles, donde se celebró la boda. Una compañía de la milicia local hizo las descargas de rigor mientras se verificaba la entrega”.

 

Bibliografía disponible en la Biblioteca Municipal de Irun:

-Abbé M. Michelena: Hendaye: “Son histoire”.- 1997, Les Editions du Mondarrain: 54

-Elejalde, Félix: Fuenterrabía.- San Sebastián, 1970, Caja de Ahorros Municipal: 61

-Enciclopedia general Ilustrada del país Vasco (Cuerpo A). Diccionario Enciclopédico del País Vasco “Auñamendi”.- San sebastián, Auñamendi, 1970-: XXXVIII (1994) 361

-Izquierdo Benito: Irun. Pequeña monografía de un pueblo del Bidasoa.- San Sebastián, 1970: 62

-La Paz de los Pirineos en la prensa de Irun. Boletín de estudios del Bidasoa XII. Irun, 2009:201

-Uranzu, Luis de: Lo que el río vio.- Bilbao (2), 1975: 199-219, 220-228

-Uranzu, Luis de: Lo que el río vio. Boletín de estudios del Bidasoa VI(1).-Irun, 2003: 307-315, 318-322

 

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